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domingo, 20 de diciembre de 2020

Tema 6: ¿Qué aspectos son necesarios para una buena programación didáctica?

¡Hola a todos! Hoy voy a hablaros de lo que vimos en la última clase de “As linguas estranxeiras no contexto español e internacional”. Esta vez estuvimos hablando de lo correspondiente al tema seis, que trataba las programaciones didácticas vigentes de la ESO, el Bachillerato y la Escuela Oficial de Idiomas. A pesar de todos los problemas técnicos que tuvimos ese día, fue una clase de lo más interesante, ya que pudimos ahondar en el funcionamiento de las oposiciones y la rúbrica que muestra qué aspectos evalúan de una programación didáctica. Personalmente considero que fue una clase muy productiva porque yo desconocía en gran medida todo el proceso y en qué consiste exactamente las oposiciones, así que sin duda fue muy útil. A continuación, quería mostraros un poco de lo que aprendí ese día. 


Por tanto, para tener una programación didáctica satisfactoria, hay ciertos requisitos que debemos cumplir. En primer lugar, hacer una introducción sobre lo que vamos a presentar a continuación y qué leyes nos amparan, así como contextualizar el tipo de centro educativo sobre el que vamos a hablar. Esto es muy importante, ya que las diferentes condiciones de un centro van a guiar toda nuestra programación y los recursos con los que podemos contar o no. No solo tenemos que hablar de dónde está situado el centro, sino con qué instrumentos cuentan nuestros alumnos o qué intereses pueden motivarles, lo cual depende mucho de si hablamos del centro de una ciudad o de un pueblo pesquero. A continuación, debemos analizar nuestra propia materia y tener claro en qué contribuye a la adquisición y desarrollo de las competencias clave de nuestros alumnos y qué aportamos con nuestra asignatura.

Una parte importante debe ser analizar los objetivos que tenemos fijados para el curso y desglosarlos para que se tenga la mayor información posible. En este caso sería cuánto tiempo vamos a dedicar a conseguir cada objetivo, con qué procedimientos vamos a evaluarlos y qué rúbrica vamos a utilizar, con qué mínimo puede el alumno aprobar dicha materia, etc. Esto sirve de guía para tener bien claros todos los puntos que necesitamos para el curso y que no surjan problemas por el camino. Por eso hay que añadir también los criterios de evaluación y tener herramientas para que tanto el alumnado como el propio docente pueda evaluar el propio proceso de enseñanza y ver si los alumnos realmente consiguen los objetivos que nos hemos marcado y si nuestra programación es factible.

Otro aspecto necesario es saber qué metodología vamos a utilizar con nuestros alumnos y ver cuál se adapta más a nuestros intereses, así como tener claros los recursos que deseamos utilizar durante el año escolar. En muchos casos solo se pone el libro de texto y de trabajo, pero es necesario realizar un esfuerzo por predecir todo lo que vamos a necesitar para completar nuestras unidades didácticas. También hay otros aspectos especialmente relevantes como la atención a la diversidad. No debe ser un apartado a rellenar sólo porque es obligatorio, sino que es absolutamente necesario. Debemos contar con que tendremos un gran número de alumnos y no todos son iguales. Los procesos de aprendizaje pueden variar mucho de unos a otros y debemos estar preparados para poder solventarlos. Por lo que es mejor no dejar esto al azar y tener bien claros los mecanismos a utilizar.

En último lugar estarían los elementos transversales y las actividades complementarias y extraescolares programadas por el departamento. En este caso es importante porque no debemos aislar nuestra materia a los paradigmas sociales que hay a nuestro alrededor ni al resto de materias del curso. Podemos y debemos encontrar puntos en común que hagan de nuestra clase un espacio útil. Los alumnos deben entender que la enseñanza de un idioma no se reduce únicamente a la parte lingüística, sino que también hay toda una cultura detrás con la que podemos encontrar puntos en común, que puede estar estrechamente ligada a la nuestra o que puede serles útil a la hora de comunicarse con un gran número de personas.

¿Qué piensas de todos estos aspectos que deben incluirse en la programación didáctica? ¿Crees que son todos igual de importantes? ¿Te falta algún aspecto relevante por mencionar? ¡Os leo!

 

miércoles, 16 de diciembre de 2020

¿Cómo se puede gestionar el plurilingüismo y el multiculturalismo en las aulas?

¡Bienvenidos de nuevo! Durante la última semana hemos empezado un nuevo tema. En esta ocasión sobre el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER). Puedo decir con bastante seguridad que mis compañeros y yo conocemos algunos de los aspectos que supone, como los niveles en los que está dividido y lo que se espera de cada uno de ellos, pero desde luego, no lo conocíamos con la profundidad con la que lo hemos visto ahora. El Marco Europeo contiene mucho más de lo que pensaba. Además, para profundizar un poco más en esto, hemos empezado a completar una actividad que consistía en diseñar un curso de idiomas, con un objetivo específico. Mediante este curso, deberíamos crear tareas adaptadas a diferentes niveles y usar los diferentes descriptores que aparecen en el Marco Europeo para especificar al máximo la actividad.

Además de todo esto, se mencionó un tema que me resultó especialmente interesante: el multiculturalismo en las aulas. Esto es algo inevitable dentro de un centro con cientos de alumnos, pero lo es más cuando la movilidad entre países es cada vez más grande, así como la migración. Una sociedad cada vez más globalizada supone una mezcla cada vez mayor de culturas e idiomas que deben aprender a convivir juntas. Entonces se nos plantea una serie de cuestiones que debemos aprender a integrar en las aulas. En primer lugar, el sentido de la multiculturalidad, es decir, que los alumnos comprendan el alcance de las diferencias y las similitudes que puede haber de una cultura a otra. Por otro lado, el multilingüismo. Otras culturas suelen venir de la mano con otros idiomas, al menos en gran parte de los casos. Eso supone una barrera inicial, en caso de que el alumno desconozca el idioma vehicular de la escuela, por lo que es necesaria una ayuda extra para ayudar a integrarle.



Una opción para empezar a incluir todas estas identidades culturales en una clase puede ser añadir en la programación actividades transculturales. De esta forma, los alumnos pueden aprender a ser conscientes en profundidad de lo que significa otra cultura. En el caso de la enseñanza de lenguas extranjeras sucede algo parecido. Es importante que reconozcamos todos los idiomas con los que contamos en el aula, ya que los alumnos que tengan otro idioma nativo distinto tendrán una base diferente a la hora de aprender uno nuevo. Por eso, no tiene sentido despreciar ese conocimiento, sino usarlo como punto de encuentro de diversas culturas que promueva un ambiente de conciliación y respeto. Además de reconocer el valor de la cultura de esos estudiantes, que sin duda forma parte de su identidad y que le hará sentirse integrado como un igual entre su grupo de clase.

Lo que sí puede suponer un problema es tratar de enseñar una lengua a un número de personas que no comparten el idioma nativo. Esto lo podríamos ver en la Escuela Oficial de Idiomas en una clase de español para extranjeros. ¿Cómo podemos enseñar desde cero en una clase dónde todos provienen de lugares diferentes? Por supuesto, aquí es indispensable que el profesor promueva el conocimiento de las diferentes culturas que la componen y no es tan extraño ver actividades en las que cada uno tiene que presentar a sus compañeros un tema relacionado con su país de origen, o traer una comida típica, etc. Sin embargo, para que la comunicación fluya se debe enseñar cuánto antes las instrucciones más básicas, de forma que los estudiantes puedan entenderlas rápidamente. Con más frecuencia que en otros casos, debemos asegurarnos de que nuestro estudiantado esté comprendiendo todas las partes de la explicación y para ello a veces son necesarias referencias visuales o pedirles que ellos mismos intenten explicarlo en la lengua de destino.

También conviene tener previsto la comunicación entre los propios alumnos, ya que no podrán comunicarse entre sí a no ser que compartan la lengua materna. Para ello es importante el uso constante de ejemplos de lo que esperamos de ellos, dar instrucciones claras de las actividades que puedan consultar siempre que quieran, fomentar actividades entre ellos para que se conozcan un poco más... Lo cierto es que es esencial reconocer y permitir el uso de sus lenguas de origen porque el alumno va a establecer conexiones tanto lingüísticas como culturales con la lengua que está aprendiendo. Es fundamental no dejar a un lado estos aspectos porque forman parte de su identidad y nos ayudará a crear un ambiente más enriquecido a largo plazo.

Por tanto, nos damos cuenta de que situaciones de este tipo podemos encontrárnoslas en muchas formas y contextos. Puede ser tanto un número de alumnos reducido que ha emigrado a España y forma parte de un centro educativo español, una clase de alumnos que están aprendiendo español y vienen todos de países diferentes, etc. Lo importante es saber reconocer la situación en la que nos encontramos y actuar en consecuencia. No debemos olvidarnos de ese alumno, ni de su cultura y lengua de origen, ya que eso forma parte de su identidad y si no reconocemos eso, no estaremos reconociendo al alumno en su totalidad. Pero ahora me gustaría saber qué pensáis vosotros. ¿Tenéis alguna idea sobre cómo incluir estas culturas en el aula? ¿O actividades que sirvan para ayudarnos a crear un ambiente de respeto dentro del contexto plurilingüe? ¡Os leo en los comentarios!


Bibliografía consultada

martes, 15 de diciembre de 2020

Tema 5: Sobre la mediación lingüística

 

¡Hola a todos! Bienvenidos de nuevo a mi blog. Estas últimas semanas hemos estado aprendiendo un poco más sobre el diseño curricular de las lenguas extranjeras. Ha sido interesante tener la oportunidad de familiarizarnos un poco más sobre las competencias clave y quién decide exactamente qué sobre el sistema educativo: desde el número de horas de una asignatura, sus contenidos, la administración, etc. Esto último no ha sido fácil de conseguir, ya que todavía no tenemos mucho conocimiento sobre las competencias que tiene exactamente cada administración educativa, pero poco a poco vamos aprendiendo. Además, me ha parecido interesante aprender un poco más sobre los currículos de las lenguas extranjeras dentro de la LOE y la LOMCE. Este último mes hemos tenido la oportunidad de ahondar un poco más en los preámbulos de ambas leyes educativas debido al trabajo de otra asignatura, así que ahora me siento más preparada para continuar con este tema.

La semana pasada estuvimos hablando de diferentes aspectos del currículo de la Escuela Oficial de Idiomas y se mencionó la figura del mediador lingüístico. Hace mucho tiempo que escuché hablar por primera vez de la existencia de este tipo de trabajo, pero nunca he tenido la oportunidad de profundizar qué implica exactamente ser un mediador y cómo puede funcionar dentro de un centro educativo. Por eso quería dedicar el espacio de hoy a averiguar un poco más sobre esto.

Está claro que vivimos en una sociedad cada vez más multicultural y con cada vez una mayor afluencia de emigración y refugiados, que huyen de panoramas terribles en sus países de origen. Con una situación así, donde muchas personas solo conocen su lengua materna o como añadido otra lengua (probablemente el inglés o francés, no el español), es esencial la existencia de un mediador lingüístico. Este no solo se encarga de traducir de una lengua otra, sino que deberá conocer la realidad cultural y social del país sobre el cuál se haya formado. Esto se aplica también al contexto educativo. A pesar de que en nuestro país no hay plena concienciación de lo relevante que es esta figura, no cualquier persona bilingüe sirve para hacer un correcto papel de mediador.

Dentro de una escuela, un mediador puede ser especialmente útil sobre todo en el caso de niños cuyos padres desconocen la lengua vehicular del colegio o las costumbres del país en el que residen. En un caso así, el mediador ejerce de punto de encuentro entre los padres y la escuela. No solo le tendrán que traducir, sino intentar llegar a acuerdos sobre la vida escolar de sus hijos que tranquilicen tanto a los padres como al centro y que sean en su completo beneficio. Esto supone que haya una mayor integración en la educación de sus hijos y que la adaptación fluya con mayor facilidad.

El mayor problema al que se enfrenta un mediador lingüístico es que se reconozca su trabajo y que haya recursos en los centros para poder introducir este puesto de trabajo. En la realidad de nuestro país, no sería tan esencial en unas zonas como en otras, pero sin duda es necesario para dar una igualdad de oportunidades a todos esos alumnos que entran sin conocer bien el idioma vehicular de la escuela. No sería justo privarles de la posibilidad de recibir una educación o impedirles desarrollar todo su potencial por no poner los medios suficientes. Ojalá en un futuro cercano esta figura coja cada vez más fuerza.

Gracias a todos por leerme. ¡Hasta la próxima!


Bibliografía consultada

jueves, 10 de diciembre de 2020

¿Qué pasaría si el inglés dejase de ser el idioma oficial en nuestras escuelas?

¡Hola a todos! Bienvenidos de nuevo a mi blog. Durante las últimas semanas hemos estado profundizando en el primer tema, que consiste en la enseñanza de lenguas extranjeras en el presente modelo educativo, nacional y autonómico. No estamos muy familiarizados con muchos de los aspectos organizativos de la enseñanza de idiomas en la educación obligatoria, postobligatoria y de régimen especial, por lo que me parece necesario y útil poder conocer mejor estos aspectos para nuestro futuro en la docencia. En una de las clases se mencionó el cambio de lengua oficial del francés al inglés dentro del sistema educativo español. Esto no es un dato desconocido para mí, ya que todos estamos familiarizados con este cambio. Nuestros padres han estudiado como primera lengua extranjera el francés, a diferencia de nuestra generación. Quizás lo que nunca he llegado a saber fue el porqué de este cambio o por qué el francés era tan importante. Si bien es cierto que me puedo imaginar las razones más obvias, siempre hay mucho más que desconocemos y me parece que esta es una buena oportunidad para averiguarlo. 

No es lo único que me resulta interesante. Muchas veces hemos oído decir que el chino podría ser la lengua del futuro. Esto puede ser real o puede no serlo, pero sin duda nos hace pensar si el inglés dejará de ser la lengua oficial algún día y cuál será aquella que la sustituya. Por ello, podría resultar interesante realizar un recorrido por esta historia y aportar algunas ideas a este debate. Como ya hemos visto en clase, había un claro predominio del francés ya en la primera mitad del siglo XX, lo que no sabía era cuán lejos llegaban esas raíces. En el siglo XVIII, el francés se convirtió en la lengua de la diplomacia, la cual se usaba para los tratados internacionales y también para la cultura, gracias en gran medida a la Ilustración que, como todos sabemos, hunde gran parte de sus raíces en Francia. 

Resulta irónico saber que la lengua francesa era más popular fuera de sus fronteras que dentro de ellas. Sin embargo, todas las brillantes ideas que nacieron en ese país, así como la propia Revolución Francesa, propagaron el idioma mucho más rápido tanto dentro como fuera del país. No solo se había convertido en una lengua importante, sino que también se había puesto de moda. Eso obligó, en cierta medida, a querer aprender francés para poder estar al día. Por supuesto, en España también se volvió importante. No solo era nuestro país vecino, sino que además nuestra historia se entrelazaba estrechamente con la suya. A pesar de todo, eso no impidió el crecimiento de Gran Bretaña, tanto en territorios conquistados como en popularidad. Fue la economía lo que propagó inicialmente el conocimiento del inglés. Además, si añadimos a esto la posterior independencia de Estados Unidos, es sencillo darse cuenta de que fue la economía en crecimiento de ambos países lo que desplazó el francés en favor del inglés. Si bien el francés se mantuvo como lengua diplomática y cultural, el inglés se convirtió en la lengua económica. 

España no fue diferente en este aspecto y el francés terminó por ser desplazado a la segunda lengua extranjera. Esto sucede principalmente en la década de los setenta, que es cuando el inglés se establece como la lengua extranjera oficial en la escuela y desde ese momento hasta la actualidad. Lo cierto es que no podemos negar la relevancia del inglés cuando hoy en día pueden hablarlo como segunda lengua en torno a 750 millones de personas. Esto no quiere decir que el francés haya dejado de ser importante. En España sigue siendo la segunda lengua extranjera más escogida por los alumnos, así que el interés por su aprendizaje sigue siendo alto.

La pregunta que nos queda, entonces, es lo que puede suceder en el futuro. Es difícil predecir si el inglés dejará de ser pronto la lengua oficial de estudio en España. Al igual que el francés se mantuvo a través de los siglos, eso podría suceder también ahora. Quizás lo que nos queda por averiguar es cuál será el idioma que podría sustituirlo. Muchos son los que abogan por el chino, debido a su crecimiento económico, pero lo cierto es que no es un idioma sencillo de aprender ni tiene un impacto cultural tan grande como para que surja un interés tan grande por aprenderlo. No es así con el coreano o el japonés, que a nivel cultural atrae a muchísimas más personas, ya sea por el anime, el kpop, etc. 

Otros piensan que el francés puede volver con fuerza, sobre todo porque una gran cantidad de población, que sigue en crecimiento, habla el idioma. Sin embargo, una idea que surge con fuerza es la del español. Todos sabemos ya lo extendido que está nuestro idioma y la popularidad que ha ido ganando con el paso de los años. Según el Instituto Cervantes, el español es una de las lenguas más habladas del mundo. No solo por el número de personas para las cuales es el idioma materno, sino por quiénes han decidido aprenderlo por propio interés. No son pocos los ejemplos, ya que lo podemos ver en Estados Unidos que, debido a la emigración, el español es el segundo idioma más hablado. En Europa desde luego hay un creciente interés por los países hispanohablantes. Esto sucede porque España atrae a muchas personas tanto por el clima como por sus costumbres, y muchos son los que desean vivir su jubilación aquí, otros los que desean hacer una estancia, y luego están quiénes lo aprenden por temas turísticos. Tampoco se puede ignorar quiénes lo aprenden porque desean viajar por Latinoamérica, ya que no son pocas las personas que se sienten atraída hacia sus tierras. 

Así que como se puede ver, a pesar de todas las teorías que existen, es muy difícil saber con exactitud qué pasará en unas décadas. El mundo cambia con una rapidez inimaginable y lo que hoy tenemos claro puede no estarlo dentro de unos años. Así que solo nos quedan las conjeturas. ¿Cuál crees tú que podría ser el idioma oficial de enseñanza en el futuro? ¡Espero tu respuesta!

Bibliografía consultada