¡Hola a todos!
Bienvenidos de nuevo a mi blog. Estas últimas semanas hemos estado aprendiendo
un poco más sobre el diseño curricular de las lenguas extranjeras. Ha sido
interesante tener la oportunidad de familiarizarnos un poco más sobre las
competencias clave y quién decide exactamente qué sobre el sistema educativo:
desde el número de horas de una asignatura, sus contenidos, la administración,
etc. Esto último no ha sido fácil de conseguir, ya que todavía no tenemos mucho
conocimiento sobre las competencias que tiene exactamente cada administración
educativa, pero poco a poco vamos aprendiendo. Además, me ha parecido
interesante aprender un poco más sobre los currículos de las lenguas
extranjeras dentro de la LOE y la LOMCE. Este último mes hemos tenido la
oportunidad de ahondar un poco más en los preámbulos de ambas leyes educativas
debido al trabajo de otra asignatura, así que ahora me siento más preparada
para continuar con este tema.
La semana pasada estuvimos hablando de diferentes aspectos del currículo de la Escuela Oficial de Idiomas y se mencionó la figura del mediador lingüístico. Hace mucho tiempo que escuché hablar por primera vez de la existencia de este tipo de trabajo, pero nunca he tenido la oportunidad de profundizar qué implica exactamente ser un mediador y cómo puede funcionar dentro de un centro educativo. Por eso quería dedicar el espacio de hoy a averiguar un poco más sobre esto.
Dentro de una escuela, un
mediador puede ser especialmente útil sobre todo en el caso de niños cuyos
padres desconocen la lengua vehicular del colegio o las costumbres del país en
el que residen. En un caso así, el mediador ejerce de punto de encuentro entre
los padres y la escuela. No solo le tendrán que traducir, sino intentar llegar a
acuerdos sobre la vida escolar de sus hijos que tranquilicen tanto a los padres
como al centro y que sean en su completo beneficio. Esto supone que haya una
mayor integración en la educación de sus hijos y que la adaptación fluya con
mayor facilidad.
El mayor problema al que
se enfrenta un mediador lingüístico es que se reconozca su trabajo y que haya
recursos en los centros para poder introducir este puesto de trabajo. En la realidad de
nuestro país, no sería tan esencial en unas zonas como en otras, pero sin duda
es necesario para dar una igualdad de oportunidades a todos esos alumnos que
entran sin conocer bien el idioma vehicular de la escuela. No sería justo privarles de la posibilidad de recibir una educación o impedirles desarrollar todo su potencial por no poner los medios suficientes. Ojalá en un
futuro cercano esta figura coja cada vez más fuerza.
Gracias a todos por
leerme. ¡Hasta la próxima!
Bibliografía consultada
- La interpretación socialy la mediación intercultural en el ámbito escolar. Un estudio exploratorio sobre las necesidades de interpretación en la ciudad de Córdoba. Aurora Ruiz Meazcua y Elena Soria López. Universidad de Córdoba. Sendebar, Nº 27 | 2016 | pp. 51-71
El mediador cultural enlos servicios públicos: una nueva profesión. Raquel Santana Falcón. Universidad de Sevilla. Estudios de Traducción 2013, vol. 3, 33-43

Ola Vania! Noraboa pola entrada! O certo é que non sabía nada acerca da figura do mediador lingüístico así que agradézoche que dedicaras o teu tempo a falarnos dela. Penso que tes toda a razón cando falas da necesidade destas figuras nos centros educativos, non só polo punto de vista lingüístico, senón, como ben dis, para paliar no maior posible cousas coma o "choque cultural" e axudar na integración do alumnado estranxeiro e na participación e involucracíón das súas familias na súa vida educativa. Figuras coma a dun mediador lingüístico, que poida entender as diferenzas culturais e dos sistemas educativos, son ademais realmente necesarias xa que non só deberiamos primar a adquisición correcta de contidos ou a aprendizaxe da lingua estranxeira, senón tamén a saúde mental do estudantado que poida derivar dunha falta de adaptación á nova cultura e contexo educativo ou problemas de comprensión e de socialización derivados das diferenzas culturais entre o país de orixe e o de destino.
ResponderEliminarUnha aperta!