En este trimestre, hemos empezado una nueva asignatura llamada “Didáctica de la enseñanza de las lenguas extranjeras”. En el tema 3 hemos profundizado en cómo tratar la comunicación oral y escrita en las aulas, así como fomentar las habilidades comunicativas de los alumnos a la hora de expresarse en una lengua extranjera. Lo que considero más importante destacar es todo el trabajo realizado para comprender en mayor medida el concepto de mediación y poder aplicarlo dentro de las aulas de una forma coherente y correcta. A pesar de que habíamos visto este tema en asignaturas anteriores, es la primera vez que lo tratamos con tanta profundidad y que tenemos la oportunidad de ponerlo en práctica. De hecho, escribí una entrada hace unas semanas sobre la existencia de la figura del mediador en las aulas, que tan interesante y necesaria puede resultar en ciertos contextos educativos y en muchos otros ámbitos. Tanto el MCER como el Companion Volume nos han acompañado en la elaboración de las actividades que explicaré más adelante.
Según el Marco Común Europeode Referencia de las lenguas (MCER), la mediación busca hacer posible la
comunicación entre dos o más personas que no pueden comunicarse directamente
entre sí. En este caso, el alumno actúa como un canal de comunicación entre otras
personas, de modo que puedan entenderse entre sí. A pesar de que la
introducción de esta destreza en la Escuela Oficial de Idiomas es relativamente
reciente, la mediación en sí misma no lo es. Incluso en clase puede resultar
algo común cuando un compañero le explica a otro lo que ha dicho en profesor o
lo que han visto en un vídeo en clase.
Este tipo de actividades
me resultan especialmente interesantes, ya que uno se da cuenta de que el
verdadero propósito de la mediación no es la de un traductor o un intérprete,
sino que va mucho más allá. En la entrada mencionada anteriormente sobre la
figura del mediador en la escuela, se explicaba que un mediador lingüístico
debe tener un conocimiento cultural aparte del relacionado con el idioma. Eso
es lo verdaderamente importante, porque debemos pasar un mensaje de una persona
a otra asegurándonos de que entienda su contenido lo mejor posible. A veces eso
requiere adaptarlo al nivel de comprensión de la otra persona, a veces requiere
cierta comparación con la cultura de destino... Ese tipo de conocimiento no viene
únicamente con el aprendizaje de una lengua, sino que requiere una formación
mucho más amplia. En esta actividad, no se trata solo de que un alumno le
explique al otro lo que pone en el folleto, sino también de que sea capaz de
comprenderlo.
También realizamos una actividad
propia de mediación. Resultó muy interesante realizar este proceso en
grupos, ya que mis compañeras tenían muy buenas ideas. En nuestro caso,
escogimos un vídeo sobre Galicia y en un contexto de un grupo de alumnos de
intercambio irlandeses que venían a nuestro colegio, los alumnos debían escribirles
una carta comentándoles la información más relevante del vídeo. En este caso,
como se puede percibir, también se trata de seleccionar los datos más
interesantes sobre lo que queremos contar y explicarlo de forma que quién va a
recibir la carta lo pueda entender. En este caso la mediación pasa por la comprensión inicial del vídeo, la selección de ideas más relevantes y plasmarlo en un texto escrito.
En último lugar,
preparamos algunas actividades de expresión oral/escrita y comprensión oral/escrita.
En nuestro grupo escogimos ponerles a los alumnos un vídeo de una receta de un
plato canadiense. Antes del vídeo, les enseñaríamos el resultado del plato final,
de modo que los alumnos tengan que pensar en cómo se ha hecho dicho plato y con
qué ingredientes. Después de verlo, tendríamos que comprobar si han entendido
el vídeo mediante una ficha y luego realizar un debate sobre lo que han
acertado y lo que no en la receta. Creemos que es una buena forma de practicar
la comprensión oral y al mismo tiempo, fomentar un debate respetuoso entre los
compañeros. Aquí podéis ver la actividad que hemos creado. Nos hemos dado cuenta de que estas actividades llevan mucho tiempo
tanto prepararlas como realizarlas en el horario escolar, por lo que hay que
pensar bien qué es lo que quieres conseguir.
Personalmente, me ha
gustado mucho que estas horas de clase tuviesen una aplicación práctica. Muchas
veces entiendes lo que puedes hacer con cierto tipo de actividades, pero no es
hasta el momento en el que quieres realizar una cuando te das cuenta de todas
las dificultades que realmente surgen. Además, resulta muy interesante ver las
ideas que tienen los compañeros y que siempre nos aportan tanto. ¿Y vosotros? ¿Qué
pensáis de las actividades que hemos realizado?
¡Nos vemos en la siguiente
entrada!
Bibliogafía utilizada:
- Common European Framework of Reference for Languages (CEFR)
- Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas (MCER)



