jueves, 28 de enero de 2021

Tema 11: La evaluación en el aula de las lenguas extranjeras

En esta última semana hemos estado viendo el tema 11 de la asignatura, que trata sobre la evaluación en las aulas en el marco de las lenguas extranjeras. Dentro de ese tema, hemos estado aprendiendo sobre los diferentes tipos de evaluaciones: inicial, formativa y final. También hemos visto diferentes métodos de evaluación, así como la relevancia de las rúbricas y en todo lo que debemos fijarnos a la hora de elaborar una. Creo que para todos nosotros es un reto idear una forma adecuada y justa de evaluar a un alumno y durante esta clase hemos aprendido nuevas ideas para realizarlo, pero al mismo tiempo, también nos hemos dado cuenta de las dificultades que conlleva.

PEL

La evaluación nos sirve para recoger datos de la situación académica del alumno con el fin de tomar decisiones sobre su proceso de enseñanza-aprendizaje. No solo sirve para poner una nota final, sino para ver qué necesita el alumno, a qué ritmo debemos continuar con las lecciones, qué destrezas necesitan mayor refuerzo e incluso si debemos modificar nuestra metodología. Como se menciona anteriormente, hay diferentes tipos de evaluación. En la inicial se busca averiguar de dónde partimos con el alumno. Se realiza a principios de un curso de modo que podamos ver los conocimientos del estudiante. Para esto también podemos hacer uso del Portfolio Europeo de las Lenguas, que ayuda a alumnado a observar de forma más visual su propio progreso, así como ir poniéndose objetivos y autoevaluando su esfuerzo. La formativa, sin embargo, nos ayuda a observar cómo avanza el aprendizaje del alumno durante el curso y nos proporciona información de lo que necesita para que el profesor pueda hacer las modificaciones necesarias y el alumno pueda saber dónde están sus puntos fuertes y débiles.

Debemos hacer una diferencia entre la evaluación formativa y la sumativa. La primera consiste en que el profesor ayude al alumno a mejorar su proceso de enseñanza-aprendizaje y a que el alumno reconozca en qué situación está dentro de dicho proceso para averiguar qué debe mejorar para progresar. Mediante el feedback del profesor, el alumno puede avanzar y tiene claro en todo momento cuál es su situación. De esa forma, la evaluación no es una responsabilidad única del profesor, sino que anima al estudiante a hacerse cargo de su aprendizaje. Por otro lado, la sumativa consiste en que la evaluación está únicamente al cargo de profesor y su objetivo es calificar el conocimiento del alumno mediante criterios válidos y fiables, como puede ser una rúbrica o un examen. Este último, como ya sabemos, forma parte intrínseca de la enseñanza más tradicional y es probablemente el que nosotros más conocemos.

La rúbrica fue otra parte importante de nuestra clase. Aunque ya conocíamos el término, no habíamos profundizado exclusivamente en ellas. Una rúbrica consiste en el conjunto de criterios mediante los cuales se evalúa un trabajo del alumnado. Hay diferentes descripciones que se ajustan al nivel de calidad que se exige de dicho trabajo y se utiliza para evaluar. Todos estos criterios deben ser claros y factibles, así como adecuados al nivel del alumno. Nosotros también intentamos hacer una rúbrica en grupos para evaluar una actividad que habíamos hecho en clases anteriores. Se trataba de una actividad de mediación en la que los alumnos debían ver un vídeo sobre Galicia y escribir una carta a sus compañeros irlandeses de intercambio con toda la información relevante sobre nuestra comunidad. Para la evaluación de esta actividad habíamos escogido la observación en el aula y una rúbrica para evaluar aspectos como la mediación, la cohesión, etc. Pero si bien es cierto que habíamos considerado que una rúbrica era la mejor forma de evaluar en ese contexto, tampoco nos habíamos planteado en profundidad toda la información que contendría.  Resulta que, aunque parece relativamente sencillo escribirla, desde luego, no lo es. Aquí puedes acceder a nuestra actividad (grupo 5) y lo que intentamos realizar con la rúbrica.

Nos planteamos que sería más sencillo si empezábamos por todo lo que el alumno debía realizar en el ejercicio para conseguir la máxima puntuación y, a partir de ahí, quitar elementos que irían reduciendo la nota. Sin embargo, muchas veces utilizábamos adjetivos que eran poco claros o ideas que podían resultar confusas. Lo más importante que saco de esta actividad es que debemos tener muy claro lo que queremos evaluar y, sobre todo, que el alumno debe entender perfectamente lo que esperamos de él. No vale basarlo sobre ideas que, aunque parezcan claras para nosotros, al final estén sujetas a la subjetividad del profesor. Sobre todo, me ha gustado la página de INTEF que nos ha compartido la profesora y que considero especialmente útil para no partir completamente a ciegas a la hora de crear una rúbrica.


Me ha gustado mucho realizar esta actividad en clase. Creo que esto es una parte vital de la enseñanza y es muy importante hacerlo bien. Nos puede ahorrar muchos disgustos en el futuro y también lamentar ciertas formas de hacer las cosas. Nosotros, como estudiantes, podemos entender lo frustrante que puede resultar a veces una evaluación injusta o que no entendamos bien por qué es así y no de otra forma. Por eso, debemos intentar cambiar eso. También me ha parecido muy importante el concepto de que evaluar no es solo por una nota, sino una forma de ver lo que necesita el alumno para seguir avanzando. Sinceramente pienso que ojalá hubiera sido así gran parte de mi educación, porque a veces sientes demasiada presión por conseguir una nota y al terminar te das cuenta de que no has aprendido nada. Eso es lo que me gustaría cambiar en el futuro.

¡Nos vemos en la siguiente entrada!  

3 comentarios:

  1. Boas, Vania! En primeiro lugar parabéns pola entrada e por un blog tan ben organizado!
    É certo que deseñar unha rúbrica ó principio pode resultar algo complexo e tedioso mesmo, mais adicándolle o tempo e o esforzo que merecen seguro que sale algo bo! Intentei acceder ó documento que tes vinculado para botarlle un ollo á vosa rúbrica mais por pentencer ó outro grupo non teño os permisos necesarios...
    De tódolos xeitos, a actividade que propodes e que ti resumes un pouco nesta entrada paréceme moi interesante e teríame gustado ver algo máis. 😊
    O certo é que, en definitiva, é o que ti dis, o deseño dunha rúbrica é unha parte vital da ensinanza e nós inda estamos aprendendo a traballar con elas, pero como estudantes que somos tamén vemos un pouco o que nos parece xusto ou inxusto. Conto coa miña experiencia como estudante para motivarme a establecer uns obxectivos e criterios de avaliación claros e alcanzables para todo o alumnado. Espero que deste xeito podamos mellorar a ensinanza e motivar ó alumnado para que queira aprender e teña curiosidade, non só para competir para sacar a mellor nota.
    De novo moitos parabéns, excelente entrada!
    Biquiños! 😘

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola, Vania!
    Me ha gustado mucho leerte, ¡enhorabuena por esta entrada tan buena!😊
    Comparto totalmente contigo las sensaciones con respecto a la actividad que hicimos en clase de diseño de una rúbrica, parece a priori algo sencillo pero lo cierto es que debemos tener muy claros nuestros objetivos y qué aspectos vamos a evaluar para poder redactar los descriptores correctamente… Ha sido súper interesante esta práctica y, al igual que tú, me he alegrado mucho al descubrir que el enfoque con el que se plantea hoy en día la evaluación está cambiando y supone algo más que otorgar unas calificaciones numéricas. No sé si te sucede lo mismo, pero me resulta reconfortante saber que nosotras podremos ser en el futuro parte de ese cambio a través de la selección de instrumentos de evaluación más coherentes y que permitan que esta sea más equitativa, eficaz y justa con nuestros alumnos/as. Pensaba que este tema iba a ser un poco pesado y al final... ¡me he quedado con ganas de aprender más!
    Un abrazo y buen fin de semana😉

    ResponderEliminar
  3. ¡Hola, Vania!

    Muy buena entrada, estoy de acuerdo con tu reflexión sobre la importancia de no reducir el proceso de evaluación a un valor numérico. Me ha resultado especialmente interesante cómo describías el proceso de creación de la rúbrica de tu grupo, partiendo de los criterios para alcanzar la nota máxima, ya que en mi grupo lo hicimos justo al revés. También me parece muy acertado que resaltes la importancia del feedback en la evaluación formativa puesto que, en mi opinión, el feedback personal es la técnica de docencia que más motiva al alumnado y que mejores resultados da en la mayoría de casos.

    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar