domingo, 20 de diciembre de 2020

Tema 3: ¿Cómo podemos tratar los estereotipos en la enseñanza?

¡Hola a todos! En esta nueva entrada vamos a hacer referencia a la última clase. El tema consistía en los niveles de referencia del aprendizaje de lenguas y el desarrollo de las competencias. Durante estas horas se hablaron de temas muy interesantes. En primer lugar, pudimos ver la charla TED de la autora nigeriana Chimamanda Ngozi sobre el peligro de una única historia. En ella se habla de lo común que es reducir todo un país a una simple historia y eso puede provocar malentendidos e ideas erróneas e incluso ofensivas sobre otras culturas. Eso me ha dado mucho en qué pensar, sobre todo porque a veces leemos titulares en la prensa sobre países que nos son totalmente desconocidos y si no tenemos un gran interés por indagar más en el tema, ese titular será el que se quede grabado en nuestra mente. Eso nos pasa a todos y, con semejante bombardeo de información que recibimos cada día, nuestro mapa de conocimiento sobre otros países a veces queda reducido a lo poco que leemos en redes sociales o que escuchamos en el telediario a través de los años.

Esto es lo que debemos intentar arreglar al enseñar un idioma, ya que los alumnos vienen cada día con ideas preconcebidas y muchas de ellas distan mucho de la realidad de dichos países y sus culturas. La pregunta que deberíamos hacernos entonces es cómo podríamos utilizar estos conocimientos de forma que nos beneficie en el aula y diferenciar qué hay de verdad y exageración en todas estas ideas. Hay quien piensa que no se deben fomentar los estereotipos de ninguna manera dentro de las aulas. Esto viene de la mano con la propensión de los manuales de idiomas a fomentar estas ideas y a hablar poco de temas contemporáneos y realmente importantes dentro de la sociedad española. Tampoco encontramos muchas referencias a otros países hispanohablantes fuera de ciertas fiestas o comidas, lo cual reduce culturas enteras a dos ideas poco desarrolladas.

Otra opción sería enseñarles a partir de los propios estereotipos. Al ser probablemente lo que más conozcan sobre la cultura de estudio, podría resultar interesante su uso mediante elementos gráficos (cómics, imágenes, periódicos, etc.) para empezar un proceso de distanciamiento de la exageración a la realidad. Igual que en muchos otros aspectos de nuestra vida, tendríamos que realizar un proceso de deconstrucción de lo que ya conocemos para entender todo lo que subyace detrás. De esta forma también estaríamos ayudando a que los alumnos puedan desarrollar su espíritu crítico a la hora de analizar ciertos temas. Ofrecer una perspectiva realista de los estereotipos puede ayudar a que los alumnos se sientan más cercanos o adquieran empatía con la cultura que estamos intentando enseñar, lo cual es importante para crear una sensibilización frente a la comprensión de diferentes culturas.

El año pasado, durante mi año como auxiliar de conversación, esta misma situación se me planteó a la hora de exponer los estereotipos españoles a los alumnos. El libro de trabajo en los niveles básicos y principios del intermedio eran muy básicos en cuánto a exposición de cultura hispanohablante, aunque sin duda mejor de lo que me esperaba. Los de años más avanzados contenían mucha información actual sobre la situación del país tanto a niveles económicos, políticos y sociales. Sin embargo, aún tenían ideas poco actualizadas sobre la realidad española. Por eso pensé que la mejor manera de hacerles entender la diferencia que puede haber entre un estereotipo y un aspecto cultural era enfrentarles a los estereotipos de su propio país. Por supuesto, muchos conocían ya estas ideas, pero al tener que hacer el esfuerzo de explicármelas a mí (como extranjera), hicieron un esfuerzo consciente por separar lo real de la exageración. Además, muchas de las palabras que se adjudicaban a su país eran meramente culturales, como Sonrisas y lágrimas o Mozart, pero otras podían ser ofensivas. Eso dio lugar a un largo debate en el que desgranamos diferentes aspectos de la sociedad austriaca y la española (véase flamenco, la siesta, que los españoles son vagos, fiesta, etc.) y ahondar un poco más en qué es cierto y qué no.


Al final resultó una clase muy interesante y productiva. Los alumnos estuvieron participativos en todo el proceso y les resultó muy interesante averiguar más curiosidades sobre España. Al relacionarlo también con las ideas preconcebidas que hay sobre su propio país, muchos entendieron mejor los sentimientos contraproducentes que pueden surgir al entender la cultura de todo un país con ideas tan poco elaboradas e incluso ofensivas. Eso solo les hizo empatizar más con la problemática y al final, todos salimos con más información de esa clase, ya que ellos también me explicaron muchos detalles sobre Austria que poco tienen que ver con los estereotipos de su país. ¿Y tú qué piensas? ¿Cómo crees que podrías tratar este tema en el aula de lenguas extranjeras? ¡Un saludo!

 

Bibliografía consultada:

3 comentarios:

  1. ¡Hola Vania!
    En primer lugar bravo por tu trabajo, en segundo lugar reflexionaste sobre el tema que me puse a pensar también durante la clase y después.
    Me acuerdo muy bien cunando era una adolescente y inmigré de mi país con sólo 14 años, sufrí mucho por este mismo problema, el peligro de una única historia. Mi tierra es Persia que actualmente se llama Irán, como tu lo mencionaste, en aquellos días por las cosas que se podía leer en los periódicos o escuchar en las notais, la gente no tenía otra mentalidad de un/una Irani nada más que los extremistas musulmanes, los terroristas, viajan con camellos, fura de civilización, etc. y yo tuve que hablar o discutir con mogollón de gente para convencerlo que USTED ESTÁ EQUIVOCADO :))) Incluso, cocinaba comida o postre PERSA para presentar la cultura o contar la historia de imperio PERSA y Dario y miles de cosas más.
    Bueno se acabó estos días y yo aprendí que al final todxs somos ciudadnos del mundo y nada más y si quiero conocer a algún país o tal cultura, me pongo a estudiar y informar y ...
    Muchas gracias y a seguir trabajando.
    ¡Un abrazo COVID-FREE!

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    1. Hola, Bita :)
      Gracias por comentar. ¡Me ha hecho ilusión! Es curioso que me digas eso, porque yo he estado muy interesada en Irán y en su cultura desde hace mucho tiempo y llevo ya unos años diciéndole a todo el mundo (todo el que quiera escuchar jaja) que tengo muchas ganas de viajar allí. Quiero decir, es obvio que es una cultura diferente y está claro que no puedes juzgar una cultura a partir de la tuya propia.
      Yo misma tenía mucho interés por una razón ignorante. Siempre he sido muy curiosa con la cultura árabe y el islam, así que empecé a indagar vídeos sobre viajes a Irán y aprendí que eran, de hecho, persas. Pero todos los que han visitado el país salen encantados de allí y con la hospitalidad de las personas iraníes.
      Creo que muchas personas solo son capaces de ver lo que aparecen en las noticias y un país es mucho más que lo que pone en un periódico. Ahora hay un gran abuso del extremismo islamista para maltratar a muchas personas de Oriente Medio que no tienen absolutamente nada que ver con eso.

      Muchas gracias por escribirme Bita :D Un abrazo enorme.

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